miércoles, 15 de julio de 2015

Plutón y el Sordo


3 años antes de que empezáramos a jugar el torneo, una pequeña nave de la NASA despegó desde la Tierra, en un cohete como los que hace Ramón en el laboratorio de Ingeniería. Viajaba a 50.000 km por hora por el espacio, surcando la nada eterna, en silencio.
Ni nosotros ni nadie se enteró, a excepción de los tipos que la mandaron y de un puñado de nerds astro-fanáticos.La vida en la Tierra seguía su curso. El Sordo se abría camino a través de las patadas, los resultados adversos y los sabotajes arbitrales y dirigenciales.
Durante miles de millones de kilómetros, esta maravilla de nave soportó condiciones extremas de subsistencia, tal como nosotros.
Hace un par de meses comenzó a enviar señales de que se acercaba a su destino, un planeta desconocido. Mientras tanto, el Sordo comenzaba una remontada que nadie imaginaba que podría suceder, a estas alturas de la vida.
Están llegando más imágenes de Plutón. Son las primeras que se conocen, nadie sabe qué hay ahí. Están cargadas de existencia nueva, con sólo mirarlas pueden pasar cosas, tal vez pronto vayamos a tener un hijo, o se nos revele una verdad trascendente, o se reagudicen las hemorroides. O quizá concretemos de una vez la oruga humana.
Vale para festejar este buen momento que estamos pasando como grupo humano, a lo mejor estaba escrito en los astros, que tenía que llegar. Yo pienso que sí.
Nosotros seguimos subidos a esta nave interplanetaria dell'amore, llamada Sordito.

1 comentario:

Pablo Gungolo dijo...

no puedo creer que nadie haya comentado esta nota. la oruga humana puede que salve al mundo en una cadena de amor infinita amen